- Los altísimos precios de los boletos harán prácticamente imposible para la mayoría de la población asistir a un solo partido.
- El estancamiento y deflación que enfrenta la economía no favorecerá una derrama extraordinaria que pudo haber propiciado el interés de viajar a ver los partidos.
- No habrá una recepción extraordinaria de turistas, debido a la dispersión de los partidos entre los tres participantes, con una marcada mayoría de encuentros mas atractivos que acaparó Estados Unidos.
- Las condiciones para que los restaurantes puedan ingresar buenos dividendos al proyectar los partidos son muy castigadas por los altos costos de los derechos, y la muy compleja forma de operar el servicio.
- Cerca de 20 manifestaciones de la CNTE y otras organizaciones ponen en riesgo la gobernabilidad y la tranquilidad especialmente en la CDMX, al tener que blindar el estadio de la Ciudad de México, autopistas y el aeropuerto AICM.
- La violencia que pueda derivar de las manifestaciones ahuyentará al turismo local y extranjero.
- Las obras de último momento en la capital del país deja pésimamente parada a la jefa de gobierno Clara Brugada, y enrarece el ambiente en la capital.
- La inseguridad que prevalece en Jalisco y Ciudad de México, asi como otras entidades como Michoacán también frenan la expectativa de la afición.
- El riesgo de que pase algún incidente grave con algún turista o jugador de los equipos mantiene con alfileres el buen rumbo de la justa mundialista.
- Finalmente, la baja expectativa sobre el desempeño de la selección ha apagado el ánimo entre los fanáticos, de ahí que no se viva la fiebre mundialista de los dos episodios previos.