
La Leagues Cup ha servido para darnos cuenta de varias cosas preocupantes de nuestra liga. Primero, que el Puebla es un equipo sin calidad con muchos problemas internos, y que con los tres juegos que ya se disputaron de la Liga MX y la paupérrima demostración ante el Minnesota y Chicago Fire, la molestia de la afición camotera es mayúscula y lo seguirá siendo, ya que el panorama luce más que complicado para lo que resta del torneo.
Segundo, con la eliminación de 16 de 18 equipos mexicanos queda demostrado que la MLS ha superado en todos los aspectos a la Liga MX, desde lo deportivo hasta lo económico, pasando por el gran marketing que manejan.
Tercero, el pésimo nivel del arbitraje de CONCACAF es verdaderamente preocupante, más aún teniendo el VAR, pues se han presentado errores garrafales, para muestra lo sucedido ayer en el América – Nashville, y no por repetir un penal, sino por tardarse más de cinco minutos en revisar la jugada.
Cuarto, caso especial del Querétaro, un equipo que ha sufrido tanto en los últimos años, equipo con poca calidad, pero con unas agallas por trascender y ganarse unos cuantos dólares lo tienen con vida en este torneo.
Quinto, la calidad de Leonel Messi para jugar de este lado del charco le permite casi casi hacerlo divirtiéndose, a diferencia de lo que mostró en los últimos años en Europa con el PSG. Verlo jugar con el Miami es un deleite y por lo que se ve, será campeón de esta nueva competición a la espera de seguir marcando diferencia en la MLS.