Dejaron pasar la oportunidad de marcar un precedente

Tras los lamentables hechos de violencia registrados el fin de semana pasado en La Corregidora, la Liga MX y la Federación Mexicana de Fútbol tuvieron la oportunidad de oro de, por primera vez, sancionar a alguien con categoría dejando a un lado los intereses económicos.

Podrá parecer irrelevante, pero en mis casi 30 años de vida no había visto algo similar, de ahí que toman importancia las sanciones correspondientes por estos hechos.

Por fortuna, de acuerdo a las autoridades, no hubo muertos, pero esta situación no se puede dejar en el olvido. La ridícula sanción impuesta a los Gallos Blancos del Querétaro demuestra que pudo más el dinero que la congruencia.

A mi parecer, el equipo tuvo que ser desafiliado, por más que los jugadores del primer equipo, jugadores de inferiores y jugadoras del equipo femenil no fueran responsables. Tuvo que ser desafilado porque así lo marca el reglamento que pocas veces sirve de algo.

Ahora bien, suspender a los directivos responsables me parece una buena medida, sin embargo, al no desafiliarlos, se me hace completamente injusta la suspensión de cinco años contra Adolfo Ríos, que por el cargo que tiene en este equipo, no tiene responsabilidad alguna en el área operativa del club.

Creo que Adolfo Ríos podría acudir al Tribunal de Arbitraje Deportivo con sede en Suiza, sin embargo, eso le cerraría aún más las puertas en nuestro fútbol.

Ojalá estos hechos nunca se repitan, sin embargo, muchos estadios de la Liga MX no cuentan con las condiciones básicas que permitan salvaguardar a los asistentes, sin dejar de mencionar que la liga de expansión está peor.

En Línea Deportiva 2026