
El equipo del ‘Cholo’ Simeone ganó gracias a los tantos de Antoine Griezmann, Julián Álvarez y Ademola Lookman, además del autogol de Eric García. El Barça tendrá que buscar una remontada histórica en la vuelta en el Spotify Camp Nou.
El primer tiempo del encuentro fue un recital futbolístico del Atlético de Madrid. Presión alta, claridad, intensidad y mucha calidad en ataque. El Barça jugó la primera mitad dormido en todas las líneas. El ‘Cholo’ Simeone supo aprovechar a la perfección a cada uno de sus jugadores y fue completamente superior al conjunto de Hansi Flick.
El primer tanto fue un autogol de Eric García, tras un error insólito de Joan García en un control en el minuto 6’, que ayudó mucho en la motivación del equipo local. En el minuto 14’, Antoine Griezmann definió con la parte interna de su pie izquierdo demostrando toda su calidad y puso el 2-0 para su equipo. En el minuto 33’, Lookman definió tras una asistencia impecable de Julián Álvarez. La cuarta diana colchonera fue obra de la araña que realizó un gran disparo y colocó el balón en el ángulo izquierdo superior del guardameta azulgrana.
En la defensa rojiblanca los que más destacaron fueron los laterales. Cada uno tuvo un rol muy distinto pero los dos lo cumplieron a la perfección. Por un lado Nahuel Molina se encargó de atacar los espacios que dejó la línea adelantada del Barça y el argentino dio una asistencia. Por el otro lado, Matteo Ruggeri tenía un rol mucho más defensivo y la principal tarea de frenar a Lamine Yamal, que cumplió con creces. En el medio campo del equipo colchonero destacó Marcos Llorente que tiene una intensidad superior al resto y que esta noche fue fundamental para superar a los centrocampistas culés. El ataque local fue lo más destacado del partido. Lookman, el nuevo fichaje que representa el futuro del equipo, Julián Álvarez, un jugador más consolidado en el equipo que representa el presente y finalmente, Griezmann, leyenda del club.
La primera mitad del Barça fue desastrosa. Todos los futbolistas estaban dormidos, con errores muy evitables y muy poca intensidad. En defensa Joan García regaló el primer gol a los locales y Alejandro Balde dio muchas facilidades para que los locales atacaran a sus espaldas y casi todas los ataques colchoneros eran en su lado. En el mediocampo Frenkie De Jong no tuvo su día y tanto Koke como Marcos Llorente lo superaron. Marc Casadó estaba haciendo un buen primer tiempo pero lo amonestaron y Hansi Flick se vio obligado a sustituirlo antes del medio tiempo. Fermín López no hizo mucho, tuvo un tiro peligroso que rechazó sin mayor problema Juan Musso. En el ataque el único que lo intentó fue Lamine Yamal pero gracias al excelente trabajo de Matteo Ruggeri y a la constante doble marca no pudo ayudar a su equipo. Ferran Torres estuvo desaparecido y Dani Olmo por banda izquierda muy lento y cometió muchos errores.
El segundo tiempo fue mucho más tranquilo tras la caótica primera mitad. El Barça salió a intentar recortar distancias para luchar por la eliminatoria pero no lo consiguió. En el minuto 52 hubo un gol polémico de Pau Cubarsí que tras una extensa revisión del VAR fue anulado. Lamine Yamal lo intentó de distintas maneras pero daba la impresión de que jugaba solo, sus compañeros no lo ayudaban. El árbitro Martínez Munuera expulsó a Eric García en el minuto 85.
Un Atlético de Madrid que venía de perder en casa, que no contaba con uno de sus mejores jugadores como lo es Pablo Barrios hizo uno de los mejores partidos que han hecho en los últimos años. Cada jugador entendió su rol a la perfección y demostraron ser un equipo con mucha garra. El Barça no contó ni con Raphinha ni con Pedri pero eso no es excusa para recibir una goleada. Venían de muchas victorias seguidas, de demostrar solidez, de una portería a cero pero hoy fue todo lo contrario. Jugaron con poca intensidad, sin ideas, los jugadores no se entendían entre ellos, errores de alevines que no habían cometido en otros partidos. Quedan 90 minutos en Spotify Camp Nou para hacer una remontada histórica o para que pase lo que es más probable que es despedirse de la Copa del Rey.