
A personal de Contraloría General, en el marco del aniversario 25 de este órgano universitario
La doctora María Lilia Cedillo Ramírez dictó la conferencia “Prevención de infecciones de las vías respiratorias” a personal de la Contraloría General, a quienes explicó algunas de las causas que generan estos padecimientos, así como recomendaciones para reducir el contagio, entre ellas, la hidratación, uso eficaz de cubrebocas, lavado de manos, guardar distancia de 1.5 metros, evitar tocarse la cara, reducir el tiempo en espacios cerrados o concurridos y cumplir con los esquemas de vacunación, entre otras medidas.
En presencia del Contralor General, el maestro José Francisco Tenorio Martínez, y en el marco del aniversario 25 de este órgano universitario, la rectora Lilia Cedillo recordó que en esta época del año es común que las personas se enfermen con mayor facilidad, entre otras causas, por la capacidad del cuerpo para contrarrestar un virus con sus propias barreras físicas, químicas y biológicas.
Mencionó que las enfermedades por infecciones respiratorias pueden ser leves, moderadas, severas o mortales. Estas variantes dependen del patógeno que afecte al ser humano y el lugar donde se aloje, así como de las condiciones en el medio ambiente y la respuesta inmunológica del hospedero.
Entre los síntomas más comunes están la fiebre, escurrimiento nasal, estornudos, tos, malestar general, dolor faríngeo, falta de aire y dificultad para respirar. Asimismo, mencionó que estas infecciones se clasifican en superiores (rinitis, laringitis y faringitis) e inferiores (bronquitis y neumonía), estas últimas son más graves y requieren de hospitalización en la mayoría de los casos, ya que ponen en peligro la vida de los pacientes.
Indicó que la vía de entrada de estos virus es aérea o respiratoria, y por lo tanto, son más difíciles de controlar en cuanto a su diseminación, esto a pesar de que en la nariz existan barreras físicas, que actúan como “barredoras” de microorganismos a través del estornudo, sin embargo, recordó que hay estudios que demuestran que las bajas temperaturas reducen la eficacia de este movimiento, por eso es conveniente no respirar aire frío.