El dolor muscular de aparición tardía (DOMS) es un tipo de lesión muscular. Aunque el DOMS se considera un tipo de lesión leve, es una de las razones más comunes para el rendimiento deportivo comprometido. Pero ¿que causa ese dolor muscular y por qué aparece? En las últimas décadas, se han estudiado los procesos para explicar qué produce el DOMS.
Aunque hoy en día es muy estudiado este proceso, se considera que el mecanismo principal es el daño de las fibras musculares debido a actividades deportivas o ejercicio especifico, como es el excéntrico, que conduce a una mayor activación de proteínas, produciendo daño y rompimiento de la estructura del músculo.
El dolor muscular post-ejercicio es una sensación de dolor sordo, que se percibe luego de la realización de ejercicios musculares inusuales. El desarrollo de síntomas clínicos se aparece típicamente (dolor máximo a las 48 – 72 h después del ejercicio). Los signos clínicos incluyen capacidad de fuerza reducida, mayor restricción dolorosa del movimiento, rigidez, hinchazón y disfunción de las articulaciones adyacentes.
Probablemente el tipo de ejercicio, la intensidad, duración o tipo de contracción, influyan en el progreso del dolor. Al igual que la mayoría de las actividades deportivas, las carreras de fondo involucran un gran número de grupos musculares, cada uno de los cuales está sujeto a una variedad de desiguales tipos de trabajo muscular. Parece posible que, los ejercicios intensos, agotadores y excéntricos provoquen cambios en los músculos que son diferentes a los de los ejercicios que involucran grupos musculares con menor intensidad de activación en una práctica deportiva.
Los deportistas conocen perfectamente el envaramiento y saben que sólo aparece después de la primera o segunda sesión de un nuevo entrenamiento. Esto ha favorecido la creencia de que el entrenamiento previene o disminuye la lesión muscular.
¿Y qué se debe hacer al tener presente este dolor? Existen varias teorías para tratar el dolor muscular tardío, que va desde el consumo de fármacos, suplementación y práctica de ejercicio. Lo que sí está claro es que la mejor manera de disminuir el dolor es la realización del mismo ejercicio que la produjo. Aunque después reaparezca, siempre lo hará en menor intensidad, por lo menos subjetivamente. Otro método terapéutico es la crioterapia como procedimiento para tratar las molestias. No existe ningún estudio al respecto, pero sí es conocida su utilidad como tratamiento prematuro de las lesiones del aparato locomotor. La sensación de dolor es menor en todos los casos en los que se ha aplicado, y probablemente, la recuperación de las micro lesiones será más rápida, aunque esto está por demostrarse.