
La telenovela reglamentaria provocada por la incapacidad, la inpunidad y la improvisación hizo que se desatara una feroz polémica entre las posturas a tomar por ambos equipos. Unos de plano dándose golpes de pecho porque consideraban que es poco ético y antideportivo que se gane en el escritorio lo que no gana en la cancha y aunque entiendo que tienen un punto a favor, también es cierto que este, además de un deporte es un negocio jugoso que tiene reglas y contratos que deben respetarse, nos gusten o no.
Muchos románticos del balón han salido con las vestiduras desgarrada argumentando: “¡Los partidos se ganan en la cancha, no en el papel!”. ¡Por favor! Esa frase es el refugio de los que no saben leer un contrato.
Miren, el futbol profesional no es la cáscara de la colonia donde el más gordo se pone de portero y el juego acaba el pleito por ver quien paga los refrescos. Esto es una industria. ¿Es antideportivo pelear puntos en el escritorio? ¡No me jodan! Antideportivo es no saberse el reglamento que tú mismo firmaste. Ganar en el escritorio es como ganar una demanda por incumplimiento de contrato: es justo, es legal y, sobre todo, es obligatorio si quieres que te respeten.
INFRACCION CONTUNDENTE
Pero vayamos por partes como diría Jack “el destripador”; ¿Existió la infracción de alineación indebida? SIN duda. Un jugador que abandona el terreno de juego con los dos pies, aprobado por el arbitro que permite el ingreso de jugador como cambio, por ningun motivo puede revertir esa decisión. Pudieron en su lugar utilizar la tarjeta azul, por protocolo de conmoción y hacer que Cáceres saliera de cambio por otro jugador. No como lo hicieron.
Hablemos de que “el Shoker” Sánchez, salió de la cancha, pies fuera, cambio consumado. Pero ¡ah, caray!, se dan cuenta de que la lesión de Cáceres es grave y el pánico cunde. Entonces vemos la joya de la corona: Paulo Víctor, el asistente, empujando a Sánchez de regreso a la cancha como quien intenta esconder un cadáver cuando oye la sirena de la policía.
El cambio ya estaba hecho. Vázquez fuera, Thiago dentro. Es física básica, señores; no se puede estar en dos estados de la materia al mismo tiempo, a menos que seas el América en la Liga MX.
¿Y la cuarteta arbitral? ¡Ciegos! Les dio cataratas fulminantes en el minuto exacto. En la cédula —esa hoja que nos dicen es “sagrada e inviolable”— no hay nada. No pasó nada. El video dice que hubo un elefante en la sala, pero el árbitro anotó que solo vio una mosca. La cédula fue adulterada a conveniencia para no registrar los hechos como había ocurrido y así poder recurrir a la interpretación para salvar al equipo del patrón.
LA COARTADA DE IÑIGO
Pero claro, aquí entra nuestra flamante Comisión Disciplinaria, operada con los hilos invisibles de Íñigo Riestra. Salieron con una resolución que es una joya del surrealismo: “No fue alineación indebida, fue un error de procedimiento arbitral”.
¡Aplausos, señores! Acaban de inventar el hilo negro. Es la coartada perfecta. Dicen que el árbitro se equivocó al dejar entrar al tipo, para así no tener que aplicar el reglamento de competencia que obligaría a eliminar al América. La cuarteta arbitral fue utilizada como chivo expiatorio perfecto, pues impedidos por reglamento no podrán dar públicamente su versión oficial.
INCONGRUENCIA Y SIMULACIÓN
Pero fíjense en la joya de la corona: Multaron al América. ¿Por qué? Si dicen que la culpa fue del árbitro y su “procedimiento”, ¿por qué castigas al club? Es como si un policía te detiene por pasarte un alto que él mismo te indicó que pasaras, y de todos modos te quita la placa “por si las dudas”. Es una multa “tapaboca”, una de esas que no dicen el monto porque seguramente se paga con los cambios que sobran de la cafetería de la FMF. Castigan para simular justicia, pero perdonan para no afectar el negocio.
Aquí viene lo sabroso, lo que hace que a los dueños les suden las manos. Si se aplicaba el reglamento —ese que juran respetar en cada asamblea de dueños—, el América hubiera tenido que ser eliminado. Así de tajo. No habría juego de vuelta.
Pero si eso pasaba la “Justicia Deportiva” chocaba de frente contra la cartera de los involucrados, en lo personal me queda muy claro:
DINERO EN RIESGO
Televisa: Se quedaría sin partido en horario Prime Time contra Pumas en la vuelta. Hubiera perdido millones en pauta publicitaria, además de provocar un hueco negro en la programación que no se taparía ni con repeticiones de “La Rosa de Guadalupe” o poniendo películas de Pedro Infante.
Darle la razón reglamentaria a Pumas les hubiera otorgado el pase a semifinales en la mano, pero perderían la taquilla de un estadio que ya está “sold out” más los jugosos esquilmos por la venta de cervezas, refrescos y demás. Estamos hablando de una montaña de dinero que se esfumaría por un purismo reglamentario.
EL FAVOR DE CRUZ AZUL A DOÑA FEDE

¿Quieren ver cómo se mide con varas distintas? Viajemos al pasado, cuando Cruz Azul alineó a Salvador Carmona en aquellas semifinal del 17 de mayo del 2007 contra Pachuca. Carmona estaba suspendido por dopaje, pero Víctor Garcés —un genio de las leyes oscuras— consiguió un amparo federal que le fue otorgado y que le dio -creando jurisprudencia- el carácter de autoridad a la FMF, por tanto el inspector de autoridad y el silbante tuvieron que aceptar el amparo para no caer en desacato y desobedecer una orden de la autoridad que puso haberles costado ser detenidos.
Ahí sí, la FMF se puso temblorosa. Decio de María tuvo que ir a negociar casi de rodillas con Garcés, porque la autoridades le daban la razón al Cruz Azul, pero si insistían en utilizar el amparo el TAS y la FIFA tenían argumentos con desafiliar o castigar a todo el futbol mexicano por la intromisión de autoridades gubernamentales sin que se respetara la sanción impuesta por ellos.
¿Qué pasó? Como el partido de ida, lo perdió la máquina 1-3, Decio los convenció y Garcés guardo en un cajón el amparo federal y Cruz Azul fue eliminado de tajo y ya no jugó la vuelta. Pues utilizaron como coartada que fueron notificados a las 18:35 horas, cuando el juego ya estaba en disputa lo cual fue evidentemente falso, ya que sin tener conocimiento de ese amparo el silbante NO hubiera aprobado la alineación de Carmona. No hubo juego de vuelta en Pachuca. TV Azteca se quedó mirando el horizonte, perdiendo millones en publicidad porque en aquel momento “la ley era la ley”.
¿Cuál es la diferencia hoy? Muy simple: En aquel entonces, el sacrificio de Cruz Azul era necesario para salvar el pellejo de la FMF ante la FIFA. Hoy, el sacrificio del América significaría pegarle directamente en la línea de flotación al barco de Chapultepec, que tiene muchas deudas que pagar con el tema de la remodelación de su estadio.
El comunicado emitido ayer por Doña Fede dejó claro que hay cosas que no cambian, otra vez la “ética” acomodándose al color de la camiseta y a la urgencia de la cuenta bancaria.Es una lucha de poder. ¿Qué pesa más? ¿El honor de ganar en la mesa lo que no pudiste cerrar en la cancha, o el hambre de cobrar el cheque del domingo? Bien dicen en mi pueblo que; “el que no chilla no mama”.
EMILIO APROBÓ SANCIÓN
Cuando sancionaron al América que gano tres por cero al Atlas en la cancha, fue porque Emilio le autorizo a Irarragorri, que metiera su protesta reglamentaria pues le urgían los tres puntos en su lucha por no descender y entonces, ya con el visto bueno del jefe, si aplicaron el reglamento a la letra. Era temporada regular, ya habían facturado la comercialización del juego ante el Atlas, no hubo perdidas económicas solo tres puntos que a las Águilas no les hacían mucha falta.
Es el pasado o presente de nuestro futbol sin cambios: una liga que prefiere la estética del billete sobre la ética del reglamento. Si sancionan, pierden todos los de pantalón largo. Si no sancionan, perdemos todos los que aún creemos que las reglas son iguales para el que viste de amarillo que para el que viste de blanco.
MANIPULACIÓN EXTREMA
La resolución de la Comisión Disciplinaria no es justicia, es ingeniería financiera. Manipularon la verdad para que el domingo ruede la pelota, se vendan las cervezas y fluyan los comerciales. Nos vendieron un “error de procedimiento” cuando todos vimos una infracción reglamentaria del tamaño del Estadio Azteca.
La Comisión y el arbitraje son hoy el departamento de relaciones públicas de los poderosos. Punto. Si el reglamento se aplica según el sapo sea la pedrada… ¿Para qué seguimos imprimiendo libros de reglas? ¿No sería mejor imprimir directamente el catálogo de precios por error cometido?
Lamentablemente nuestro futbol, sigue siendo una partida de póker con las cartas marcadas. En lo personal me pudre ganar en el escritorio, pero más me puede que no se respeten las reglas y nos quieran ver la cara de pendejos.
“Las leyes son como las telarañas, atrapan a las moscas chicas y dejan pasar a las grandes” (anónimo)