
El alto precio de las entradas y el fin de la señal televisiva gratuita para ver los partidos del Mundial ha desatado las críticas en México, donde sus aficionados denuncian que la Copa del Mundo 2026 se ha convertido en un evento “de lujo” que al ciudadano promedio por su “prohibitivo” coste económico.
Pese al fervor que genera que el país acoja un Mundial después de 40 años, muchos mexicanos no podrán disfrutar de los partidos en las gradas a causa de los precios “impagables”, según denunció a EFE Iván Orozco, de 44 años.
“En 1986 la gente pudo entrar, en 1970 también, pero ahora hay precios de 500 dólares. Es algo impensable para pagar para la economía que tenemos en México (…) Se vuelve muy elitista y al ser un deporte tan popular mundialmente y más en Latinoamérica y en México, pues se vuelve un poco inaccesible para personas comunes”, afirmó este aficionado.
A un día de que arranque el torneo, el precio de una entrada apara el Uruguay-España en Guadalajara (oeste) puede alcanzar los 7.000 dólares, mientras que el de República Checa contra México se sitúa cerca de los 13.000 dólares, según la web oficial de la FIFA.
Ante este panorama, el joven Gustavo Godínez calificó de “excesivos” los precios al señalar que “se supone que el fútbol debe ser un deporte accesible para todos”.
“Tal vez para los extranjeros que tengan una moneda como dólar o euro, cuando la pasen a pesos mexicanos les conviene Pero acá el sueldo mínimo es de 9.000 pesos (515 dólares), no te alcanza para una entrada”, lamentó.
La FIFA justificó los precios elevados en la “histórica demanda” y la ley del mercado “dinámico”, a la vez que recordó que sacó paquetes limitados de entradas económicas para los partidos de la fase inicial de grupos de cada selección.
La reventa eleva los precios hasta un 200%
Las dificultades para adquirir alguna localidad obliga a muchos aficionados a recurrir a la reventa de entradas, donde existe el riesgo de que caer en un fraude por la falta de fiabilidad de algunas plataformas.
En páginas de reventa los precios pueden ser hasta un 200% más caro que el original.
El abogado especialista en derecho deportivo Alexander Rojas explicó a EFE que el sistema de precios dinámicos y la asimetría económica entre las sedes generan un problema de acceso que desplaza al seguidor local en su propio país, ya que le obliga a competir en desventaja contra economías y monedas extranjeras más fuertes.
Rojas señaló que la compra de entradas en la web de la FIFA presenta deficiencias técnicas y, según aseguró, se han registrado denuncias sobre la modificación posterior de los mapas de los recintos.
Aún así, ve “poco viable” una acción legal conjunta de aficionados pese a las reclamaciones que se han producido.
En México, las críticas por el coste del Mundial ha alcanzado también a la televisión, ya que en esta edición la señal gratuita para ver los partidos solo estará disponible bajo una suscripción de pago.
El debate también ha llegado a la política: la presidenta Claudia Sheinbaum no acudirá al partido inaugural de este jueves 11 de junio entre México y Sudáfrica porque, según subrayó, va a poder ir “muy poca gente”, de modo que prefirió regalar su entrada a una joven y ver el juego en la plaza del Zócalo.