La yoga, sin duda, es una de las disciplinas más completas, pues a nivel físico fortalece el sistema músculoesquelético, promueve la salud de diversos órganos y ayuda a la coordinación motriz del ser humano. Sin mencionar todos los beneficios que esta aporta en el aspecto mental y espiritual.
Sin embargo, cuando hay carencia de instructores preparados, la práctica conlleva un riesgo de sufrir lesiones. De ahí la importancia de elegir correctamente al guía que instruya esta y cualquier actividad física.
Las zonas con mayor incidencia en lesionarse durante una práctica de yoga mal guiada son: cuello, hombro, espalda, muñeca y rodilla. No obstante, muchos practicantes de yoga no conocen los límites que su cuerpo físico tiene, causando muchas veces lesiones.
Toma en cuenta que si una postura es demasiado complicada para ti, simplemente modifícala. Evita padecer dolor físico.
A través de la columna Yoga, el arte de sanar tu vida, te guiaré para evitar lesiones dentro de tu práctica y de esta forma poder facilitar tu desarrollo de la manera más consciente y completa posible.