
Sin tapujos, sin rodeos, sin excusas y como caracteriza a una pugilista que tiene “sed de revancha” para demostrar su calidad arriba del cuadrilátero, la argentina, Tamara “La Rebelde” Demarco, señaló en exclusiva que el segundo capítulo contra Gaby “la Bonita” Sánchez se tornará más personal, debido al entorno que en globa a la pelea tras el empate técnico declarado en noviembre pasado.
“La primera vez cuando nos encontramos que estuvimos en la conferencia era show, como se sabe, pero yo creo que ahora es un poco más personal, porque se habló mucho. Ella dice que yo hablé mucho, pero no, yo respondí, no hablé mucho, respondí acusaciones que nos lastimaron, porque cuando se terminara una pelea se termina el pleito arriba y abajo somos compañeros”, dijo Tamara Demarco en exclusiva para En Línea Noticias.
Dijo que, una vez terminada la pelea y toda la polémica que se dio por la decisión, fue a despedirse de su rival y de su equipo, pero se negaron, e incluso en camino a su vestidor y rumbo al hotel, siguieron insultándola y mencionaron cosas que no tenían porque haberse dicho, señalando que esas acciones son completamente antideportivas por lo que debería tener “un poquito más de respeto y por eso, ahora va a ser diferente”.
A diferencia de lo que dijo el equipo de “la Bonita” Sánchez con respecto a que solo había venido a México por el dinero en lugar de buscar el cinturón, Tamara Demarco dejó en claro que lo único por lo que aceptó la revancha es porque quiere luchar por sus sueños, mismos que se traduce a adjudicarse el cinturón interino peso mosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) que estará de por medio, dejando de lado por completo el dinero que también estará en juego.
“El promotor me ofreció una revancha inmediata y yo le dije que sí, mientras las cosas fuesen justas y no pase lo mismo que pasó en esta (pelea). En la pelea pasada yo aceptaba encantada porque yo quería demostrar que soy una guerrera y que quiero pelear y que quiero luchar por mi sueño y conseguirlos peleando, no regalándome nada, como dijeron que fui a hacer un tongo, que fui a ganar unos dólares, no, a mí la plata (dinero) no me importa. A mí me importaba el cinto y luchar por mi sueño. Por eso acepté la pelea nuevamente para demostrar arriba del ring”.
Con respecto al estudio y el análisis de la poblana, Tamara Demarco dijo tal cual que en la primera pelea su rival hizo lo mismo que ya había visto antes en videos; entrar con la cabeza y “ensuciar” el combate, sin embargo, también confesó haber tenido errores, tanto ella como “la bonita” Sánchez, mismos con los que se basará para corregir, trabajar y saber que es lo que tiene y no que hacer arriba del cuadrilátero.
Sobre sus entrenamientos, señala que están siendo muy duros a la exigencia que corresponde un título mundial -interino- del CMB. Por ahora, se encuentra en su tierra natal, en Saladillo, Argentina, pero también viaja a Buenos Aire para trabajar sparring y técnica con Brian Castaño, excampeón mundial de la Organización Mundial de Boxeo (WBO, por sus siglas en inglés) peso super wélter y su entrenador, Carlos Castaño. Estará llegando el 15 de febrero a Tlaxcala, donde se instalará y hará campamento durante todo un mes para aclimatarse previo a la pelea.
Acerca de pelear como visitante, confirmó que no le da ‘nervio’ el abucheo o el escenario, porque incluso está acostumbrada a tener combates fuera de su país. Tiene claro que es la visitante, pero arriba del ring, asegura, ella será local “porque en todos los rings soy local”, dejando entrever que se quedará con la pelea y el título.