Jugar a la lotería en ruso

Terminó el Gran Premio de Rusia y la comunicación por radio que Checo Pérez tuvo con su ingeniero Hugh Bird, resumió la carrera.
“Ese podium era nuestro”, dijo el Ingeniero – “Es increíble, qué desafortunados somos…Fuck” contestó con frustración el piloto mexicano, que en pocos minutos vio irse a la basura 15 valiosos puntos que parecía tener en la bolsa. Puntos que le urgían a Checo para retomar la confianza ante los malos resultados de las últimas carreras.
La aparición de la lluvia para las últimas vueltas de la carrera en el circuito de Sochi fue un hecho que nos vuelve a confirmar que las carreras no se terminan hasta que cae la bandera a cuadros. Las decisiones que tuvieron que tomar los pilotos entre cambiar por los neumáticos intermedios o quedarse con los de seco en esas últimas vueltas fue una verdadera ruleta. Los que optaron por cambiar resultaron los ganones, y los que alargaron esa decisión fueron los perdedores. Así de fácil, al igual de fácil que resulta cuestionar esa decisión a toro pasado.
Una cuestión hasta de suerte podría decir, sobre esa decisión que deben tomar pilotos y equipos en unos cuantos segundos y en la que los pilotos tienen la última palabra. Una auténtica lotería diría yo. Hay quien dice que la suerte no juega en las carreras o en el deporte en general, pero no coincido con eso.
Si ustedes han jugado a la lotería, saben que ganar ese mera cuestión de suerte. Si las tarjetas que se cantan son las que uno tiene en el tablero, solo es cuestión de llenarla y listo. Pura cuestión de suerte, aunque el ganador piense que fue su habilidad para el juego la que lo llevó a vencer al resto de los jugadores. Cierto es que en este caso había que tomar una decisión, y por ende no se puede achacar todo el resultado a la suerte. Pero en favor de Checo y otros pilotos como Lando Norris y el Propio Fernando Alonso, debemos reconocer que esa decisión no era fácil de tomar. Era como jugar a la lotería.
Norris, Checo y Alonso fueron los 3 pilotos mas afectados con la decisión por quedarse más tiempo con las llantas de seco. Pilotos que rodaban en los primeros 4 puestos y que vieron esfumados sus puntos en un abrir y cerrar de ojos. De los 4 primeros solo Lewis Hamilton tomó la decisión correcta de ir a cambiar por los inter. Pero veamos esto. ¿Qué tienen en común estos tres pilotos? Y la respuesta es fácil: La urgencia de buenos de resultados. Cierto es que Norris viene de un segundo lugar en Monza y que ha tenido una excelente temporada con McLaren. Pero no olvidemos que su compañero de equipo, Daniel Ricciardo, viene de ganar en italia la primera carrera de McLaren en los últimos 8 años y la del domingo pudo ser la primera victoria para Norris en Fórmula 1. Estuvo muy cerca, pero ese miedo a equivocarse en la decisión y perder la oportunidad de su primera victoria le costó caro. Si Ricciardo ya ganó en McLaren, el también podía hacerlo.
Checo Pérez está necesitado de sumar buenos puntos para ayudar a Red Bull en la lucha por el campeonato de constructores, además de ganar la confianza perdida. El mexicano quería llevarse los reflectores de Red Bull aprovechando que Verstappen tenía una carrera difícil al salir de atrás. Max estaba atorado en el séptimo lugar y difícilmente iba a pasar de ahí en condiciones normales. Era la oportunidad para Checo de terminar una carrera por delante de su compañero de equipo, y liberarse de la presión que pesa sobre su espalda por tener mejores resultados.
El caso de Fernando Alonso puede ser distinto. Un bicampeón mundial que no tiene nada más que demostrar. Su talento es conocido de sobra, aunque con esa trayectoria ganadora y luego de los amargos resultados en su paso por McLaren, es uno de los pilotos que más sueña con volver a un podium. Aún más si consideramos que su compañero en el equipo Alpine, Esteban Ocón ganó ya en esta temporada el Gran Premio de Hungría. Alonso también quiere aprovechar su oportunidad, y en Rusia estuvo muy cerca de conseguirlo.
No le demos muchas vueltas, la decisión era más fácil para los pilotos que venían atrás. Mucho que ganar y poco que perder para pilotos como Verstappen o Bottas que resultaron los ganones al ir pronto a los pits. Y por el contrario, mucho que perder para los que rodaban adelante y que podían perder lo ganado con una decisión equivocada. Al final lo perdieron casi todo.
Tampoco entiendo la férrea necesidad de muchos por buscar siempre culpables, o de levantar sospechas sobre el sabotaje de Red Bull a Checo Pérez en busca para favorecer siempre a Max Verstappen. Al menos no en esta situación en la que Checo pudo optar por ir pronto a los pits y salvar el resultado final, o bien arriesgar todo para asegurar un podium que le urgía. Optó por la segunda opción para finalizar en noveno. Un puesto final que fue resultado de jugar a la lotería en ruso.
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