El pasado sábado en el América vs León fuimos testigos de algo nunca antes visto, un árbitro agrediendo a un jugador, si bien es cierto que a lo largo de la historia de nuestro fútbol hemos visto cosas hasta cierto punto irreverentes con los árbitros, nada se le compara con lo que sucedió con Fernando Hernández.
Y es que el rodillazo que el “Curro” le propinó a Lucas Romero, jugador de León nos permite ver varias cosas que están mal (como siempre) en la liga mexicana. Empecemos, esta situación se origina por un pésimo manejo de partido del silbante, y más aún preocupa que este árbitro cuenta con gafete FIFA desde el 2018, lo que supondría es uno de los mejores de México. Por otra parte, es evidente que le ganó la “calentura”, y por eso reaccionó de tal forma.
Es verdad, no fue un rodillazo como para que fracturara al jugador del León, pero lo que preocupa es la acción, el no tener la cabeza fría y olvidar que él es la máxima autoridad del encuentro.
Hablemos ahora de la sanción de 12 encuentros que fue anunciada por la Comisión Disciplinaria, podrá ser poca o exagerada, no lo sé, pero lo que sí es claro, es que esta situación puso en boca de todos lo que sucede en nuestra loca Liga MX.
Por el bien del silbante ojalá aprenda de su error, ya que por lo menos su sueldo se verá tocado de gran manera.