
La escandalosa goleada 7 a 0 del América Femenil a “Las Franjitas” levantó mi curiosidad hacia esta liga que en nuestro fútbol tiene sus pros y contras, para ello vale la pena recordar que esta liga surgió en el 2017, es decir, tiene escasos seis años de historia.
A mi parecer, es una gran idea, pues el fútbol femenil a nivel mundial ha crecido de gran manera, además en México existen cientos de mujeres que tiene calidad para dedicarse profesionalmente a este deporte. Vale la pena mencionar que existen equipos que están trabajando de buena manera en este rubro, tales como América, Guadalajara, Tigres, Monterrey, Pachuca y Atlas.
El problema que tiene esta liga está dividido, si así queremos verlo, en varios aspectos: el primero de ellos es que muchos equipos, incluidos Puebla tienen a su equipo femenil únicamente de relleno, es decir, por cumplir el requisito impuesto por la Liga MX, además de que las niñas que tiene el Puebla Femenil honestamente, muchas de ellas, no tienen el nivel para el fútbol profesional, pero esto no es crítica para ellas, al contrario, un reconocimiento pues hacen lo mejor que pueden.
Otro factor de suma importancia es la desigualdad de salarios, pues en promedio, una jugadora gana entre 7 y 8 mil pesos mensuales, con los cuales honestamente nadie vive, mientras que un jugador de la Liga MX mal pagado, gana por lo menos entre 50 y 70 mil pesos.
Además, me parece que los horarios de los juegos no terminan por gustar, muchos estadios registran pésimas entradas, a reserva de los equipos regios. Es obvio que quedan muchas cosas por mejorar, ojalá esta liga se fortalezca en un futuro, pues talento hay y mucho.