Savasana es el nombre que le corresponde a la postura que adoptamos al final de cada práctica de yoga, viene del sánscrito sava que significa cadáver y asana, postura. En Occidente le conocemos como postura del cadáver.
Es fundamental llevarla a cabo al concluir nuestra práctica, ya que ayuda a integrar los beneficios físicos y mentales de cada una de las asanas realizadas.
Algunos practicantes tienen la falsa creencia que se trata de una postura que promueve el sueño, sin embargo, a nivel fisiológico fomenta que el sistema nervioso se calme y relaje, permitiendo la disminución del estrés mental. La verdadera complejidad de esta postura aparece al no quedarse dormido mientras la mantienes, pues la idea es estar consciente del momento presente.
Sus beneficios son los siguientes; relaja mente y cuerpo, estabiliza la respiración y el ritmo cardiaco, calma la mente de pensamientos pasados o futuros, ayuda a prevenir o combatir el insomnio y la depresión.
Savasana causa cierta impresión de ser una postura fácil de ejecutar, pero si profundizas te darás cuenta que de simple no tiene nada.
Te invito a disfrutar de esta postura, regálate esa merecida relajación física y mental que tanto necesitas.