
Al convertirse la disciplina de yoga en una práctica cada vez más frecuente a nivel mundial, ha provocado el interés de diversas personas en enseñar la misma, sin embargo no todo el mundo es apto para poder instruirla ¿Por qué? Para poder guiar esta y muchas otras actividades físicas, se requiere de conocimientos en ciencias como anatomía y kinesiología. La primera nos ayuda a reconocer la ubicación de huesos u órganos internos; gracias a la segunda ciencia podemos entender cómo se mueve el cuerpo, qué movimientos o posturas son aptas cuando hay presencia de dolor físico.
Hablando de los rangos de movimiento (ROM) es importante conocer cuanta amplitud tienen las articulaciones, pues solo así podremos reconocer cuando alguno de nuestros estudiantes padezca, por ejemplo: Hiperlaxitud, la cual se distingue fácilmente en codos y rodillas, mayormente frecuente en mujeres. Sólo conociendo de anatomía, kinesiología, nombre, ubicación y función de los músculos podremos guiar adecuadamente una práctica, la cual te aseguro tendrá efectos muy positivos en el alumno.
Considero que tener conocimiento en estos temas es de suma importancia como instructores, pues esto mejorará o afectará la calidad de vida de la persona que asista a tomar clase. Es valioso promover principalmente entre maestros un buen funcionamiento del cuerpo humano a través de la autoobservación, correcta alineación y comprensión de los límites que tiene cada individuo, sólo así podremos difundir dichos conocimientos con nuestros estudiantes.
Seguramente has conocido a algún amigo, pareja, familiar que practica yoga y ha sufrido alguna lesión. El dolor jamás debería considerarse como buen síntoma de cualquier disciplina, recuerda que yoga nunca violenta al cuerpo, y si tú has experimentado dolor o lesión física en tu práctica seguramente fue por tres razones en conjunto o separadas: Calentamiento inadecuado, ausente o incorrecta alineación de tus posturas (asanas), excediste el límite de tu cuerpo físico.
Cada cuerpo es diferente, sólo porque la persona de a lado pueda hacerlo no significa que tu debas autoexigirte para llegar a lo mismo, debes aprender a conocer tu cuerpo y con ello sentir cuando alguna postura de yoga lejos de ser beneficiosa, comienza a ser incomoda. Sentir con mayor consciencia tu cuerpo físico evitará autolesionarte.