Tadasana en sánscrito o también conocida como postura de la montaña, es una asana esencial dentro de esta milenaria disciplina, puesto que forma parte del inicio y final de variadas secuencias de yoga, además de ser la base de muchas otras posturas.
A primera vista es catalogada como una asana sencilla de realizar, sin embargo, esto no significa que los beneficios que aporta a nivel físico sean menores, ya que ayuda a tonificar la musculatura de piernas y tobillos, así como contribuir a una correcta higiene postural, lo cual prevendrá futuros dolores de espalda baja, mientras que a nivel orgánico favorece el funcionamiento del aparato circulatorio y respiratorio.
Con los pies firmes a la esterilla, tadasana promueve el enraizamiento con la pachamama, siendo uno con la naturaleza, la finalidad es activar y equilibrar el canal energético propio, ya que con esta postura aprenderemos a no tambalearnos ante situaciones un tanto complejas.
Recuerda que la verdadera conquista no es hacia la postura, sino a nosotros mismos.
Namasté