Históricamente en México han existido porteros destacados, al menos desde que tengo uso de razón, recuerdo a Jorge Campos, Adolfo Ríos, Óscar Pérez, entre muchos otros más. Pero lo que trato de plasmar en estas líneas es un grave problema que tenemos en nuestro fútbol y que se traduce en que una persona sea el dueño de la portería de la Selección Nacional en este proceso mundialista.
Sí, nos referimos a Guillermo Ochoa que busca su sexto mundial, algo verdaderamente histórico y que, sin lugar a duda, al menos por ahora, se vislumbra lo conseguirá, pero lo realmente preocupante de esto es que no hay porteros que le hagan sombra, por un tiempo parecía ser que Carlos Acevedo ocuparía ese lugar, sin embargo, las lesiones sufridas en el último año lo merman de esta posibilidad.
Otra cosa preocupante es lo que sucede en la liga, varios equipos tienen porteros extranjeros, algunos marcan diferencia, los equipos que tienen guardametas mexicanos simplemente no pesan, tal es el caso obviamente de Puebla con Iván Rodríguez, que pareciera no sabe las reglas básicas de este deporte como pararse en la portería para atajar un penal, o hasta Cruz Azul con Sebastián Jurado que comete una mano infantil afuera del área en la pasada jornada.
Es preocupante que pase esto con una posición tan importante y que históricamente ha dado buenos frutos en México, la tarea es de los 18 equipos de la liga, pues tendrán que trabajar mucho en la formación de porteros en los próximos años.