
Seguramente has escuchado hablar de la escoliosis pero, ¿sabes lo que es?
Se define como una desviación de la columna vertebral, cuyo origen es mayormente idiopática.
Su sintomatología puede incluir dolor, debilidad muscular en espalda y en cuanto a sus signos se observa curvatura de la columna, hombros y caderas desniveladas.
La disciplina del yoga se considera una terapia complementaria para la escoliosis, ya que al realizar adaptaciones de ciertas posturas durante la práctica ayudará a reducir el dolor que este padecimiento físico provoca en la espalda. Previo a iniciar con tu clase es importante mencionar al instructor tu presente diagnóstico para evitar exponerte a daños mayores; tu guía tendrá que recordar en qué consiste la biomecánica de la columna vertebral para poder orientarte cuidadosamente durante la ejecución de diferentes asanas.
Yoga siempre va a beneficiar la salud de tu columna vertebral, es mito escuchar que practicarla empeorará la curvatura y más aún que te digan que debes suspender la realización de posturas como cobra, arcos, torsiones o parados de cabeza. Si tu mentor te lleva correctamente no tendrás que evitar estas y muchas posturas de yoga.
Múltiples doctores y terapeutas físicos hablan acerca de los beneficios que esta práctica aporta en aquellas lesiones o desviaciones a nivel de la columna a causa de las posturas o movimientos, los cuales fortalecen, estiran y mejoran el tono muscular del dorso.
Recomiendo realizar asanas con torsión de forma bilateral, extensión y flexión del tronco. El trabajar ambos lados del cuerpo fomentará un equilibrio entre el volumen muscular. Recuerda cuidar la salud de tu columna vertebral porque es el sostén de tu cuerpo y la fuente de tu equilibrio mental y emocional.