Como ya lo hemos compartido en ediciones anteriores de esta columna, la milenaria disciplina del yoga ha causado atracción en personas de diferentes edades, desde adolescentes hasta adultos mayores, sin embargo, una pregunta referente a esta disciplina es ¿puedo practicar yoga si padezco alguna enfermedad respiratoria?
En yoga además de realizar posturas, llevamos a cabo variadas técnicas de respiración, las cuales fomentan la salud de todos los sistemas orgánicos. Es oportuno recordar que nuestro organismo no podría funcionar adecuadamente si existiera escases de oxigeno (O2). En esta disciplina son muchos los beneficios que se obtienen a nivel físico, psicológico y emocional, pues se ha demostrado que el yoga mejora la calidad de vida de las personas que la realizan de forma regular.
En esta entrega destacaremos la patología respiratoria llamada Fibrosis Pulmonar (FP) la cual se determina cuando hay presencia de cicatrices en los pulmones, creando engrosamiento y rigidez en estos órganos pertenecientes al sistema respiratorio. A medida que se desarrolla la FP es más complicada la entrada de O2 a los pulmones y al torrente sanguíneo. Esta patología ocasiona falta de aire, fatiga general, estrés y falta de ánimo en quien la padece.
Es factible que en un inicio los ejercicios respiratorios que se llevan a cabo en yoga sean complicados de realizar, en especial si hablamos de respiraciones profundas; mantén la paciencia pues los cambios se notaran con la constancia que tengas en esta disciplina. Es importante descansar siempre que lo necesites, escucha a tu cuerpo, conecta con él.
Yoga, a través de la respiración consciente propicia un estado de calma a aquellos que padecen esta enfermedad respiratoria. Previo a comenzar con tu práctica de yoga, consulta a tu médico.