
Dicen en el rancho que el pez por su propia boca muere y que no hay peor cobarde que aquel que, tras noventa días escondido debajo del escritorio, sale a la luz únicamente a morder a quien SÍ tuvo el valor que a él le faltó.
Tuvieron que pasar tres meses completos. ¡Tres meses! Que no dio una respuesta en mail, que no respondió WhatsApp de sus agremiados en apuros que le pedían audiencia. Doce semanas de silencio cómplice. Al fin alguien se apiadó, fue al Oxxo más cercano, le puso recarga de cien pesitos al teléfono de Álvaro Ortiz y milagrosamente el florero decorativo de nuestro balompié volvió a tener señal.
Pero luego de escuchar su vergonzante discurso creo que hubiera sido infinitamente más digno que se hubiera quedado mudo. Las declaraciones públicas de la AMFpro para “fijar postura” sobre la agonía de la Liga de Expansión no fueron más que un espectáculo grotesco, pusilánime y vergonzoso que retrata de cuerpo entero la prostitución de un gremio domesticado.
¿SE SENTIRÁN BIEN REPRESENTADOS?
Álvaro Ortiz, decidió salir de la cueva no para encarar a la junta de dueños de la Liga MX, no para exigir en el Senado que le dieran un espacio para pedir que abrieran las ventanas clausuradas del mérito deportivo. El presidente de lo que un día fue una organización noble y digna salió del sarcófago solo para descalificar con saña a un futbolista español desconocido que está registrado en el Atlético Morelia: “Él no habla por el colectivo. No representa a ningún colectivo. El colectivo somos nosotros, él no representa a los futbolistas”.
Hágame usted el favor. El presidente de la supuesta asociación de futbolistas arremete públicamente contra Roberto Galán, sin reflectores mediáticos, tuvo la dignidad y los pantalones, a solicitud de sus colegas mexicanos, de pararse en la cámara alta a decir lo que cientos callan por temor a la guillotina. En ese momento, Galán se convirtió en el rostro genuino del reclamo contra la abolición del ascenso y descenso simplemente porque la silla que debía ocupar Ortiz estaba vacía y llena de telarañas.
RESPUESTA BRUTAL
La respuesta del desconocido jugador español en twitter fue imperdible y aniquilo el discurso de Ortiz; “@AMFproMX Me alegra que por fin reconozcáis que sois el colectivo. ¡Bienvenidos! Yo llevo meses llamando a futbolistas, escuchando sus problemas y tratando de ayudarles. Álvaro, si vosotros sois el colectivo, ¿dónde habéis estado todo este tiempo? ¿A quién representáis realmente? ¿A los futbolistas o a los intereses de la @LigaBBVAMX? Y una última pregunta muy sencilla: ¿tú, personalmente, estás a favor de recuperar el ascenso y descenso en el fútbol mexicano o no?
Creo que los futbolistas merecemos conocer la postura de quien dice representarnos. Porque mientras discutimos quién representa a quién, hay compañeros que siguen teniendo miedo de hablar por las amenazas que tú y todos nosotros conocemos”

La postura de Álvaro Ortiz, en lo personal es profundamente decepcionante, por egoísta, cobarde, entreguista y se lo dije de manera personal y privada la última vez que conversamos por WhatsApp, cuando le reclamé el pasado 08 de agosto el por qué NO salían públicamente a declarar algo o mostrar algo de empatía con jugadores que estaban en problemas y terminé diciéndole; “Deberían cambiar las siglas y solo ser una asociación de jugadores profesionales exclusiva de Liga Mx”
LAMENTABLE METAFORFOSIS
Y también en mi cuenta de twitter de manera pública se lo hice saber, luego de escuchar su lamentable postura; Cuando un recién llegado te despoja en cinco minutos de la legitimidad moral y de la vocación gremial, el problema no es el mensajero, Álvaro: el problema eres tú. Nada que ver con aquella asociación digna y ejemplar que peleaba por los suyos como león, aquella que fue parte medular que junto a la COFECE para abolir el pacto de caballeros. Hoy de esa integridad de AMFPro, lamentablemente, NO queda nada.
Pero el colmo del cinismo —ese que insulta la inteligencia más básica de cualquiera que entienda cómo opera este negocio— vino con la coartada estadística de la AMFpro. Según la sesuda conclusión de Ortiz, los únicos inconformes son los futbolistas de los cinco clubes disidentes que acudieron a litigar al TAS. Porque el resto es mayoría.
LA MAYORIA ESTAN AMENAZADOS
Quiero entender que entonces para la asociación, el resto de los planteles de los otros 13 equipos viven en jauja: según su lógica retorcida, están felices de la vida cobrando salarios castigados, sin premios por ascendery sin proyección a Primera División. Porque según ellos, son la mayoría. Los únicos revoltosos e inconformes son los “manipulados” jugadores de los equipos que están peleando sus derechos en el TAS.
¡Vaya estupidez! ¿A quién pretenden engañar? Podrían hacer 30 columnas compartiendo mensajes WhatsApp de esos jugadores “felices” que, según Ortiz, son mayoría, pero me escriben quejándose con un servidor por las amenazas de los dueños de los equipos por no permitirles manifestarse a favor del ascenso. Le escriben a un servidor, porque NO confían en el presidente de la AMFPro y quieren que alguien levante la voz por ellos. Que digamos que ellos también están a favor del movimiento, aunque no puedan decirlo públicamente.
No son cinco. Son los dieciocho equipos de la Liga de Expansión quienes padecen las graves consecuencias económicas del cierre deportivo. Están apercibidos, amedrentados con la rescisión de contrato, el veto patronal, la congeladora y el destierro profesional. Eso lo sabe de sobra Álvaro Ortiz. Lo sabe la directiva de la AMFPro. Pero decidieron voltear la cara, lavarse las manos y operar como capataces de la patronal, reduciendo una catástrofe laboral de cientos de familias a un “conflicto aislado de cinco equipos”.
LA NUEVA SILLA DE ALVARO
La AMFpro representa con exactitud la decadencia del sindicalismo charro: ese que, una vez domesticado a cambio de canonjías, presupuestos cómodos, viajes y viáticos internacionales, muta en el mejor guardián del amo. A final de cuentas con sus 18 millones de pesos anuales que la FMF, les da más el 2% de las transferencias nacionales, esta asociación está mucho mejor que los jodidos jugadores de Liga de Expansión ¿o no?
Esta “asociación” abandono la organización gremial de futbolistas llamada FIFPRO pretextando que “ya no convergía con sus objetivos”, cuando la realidad era que ya había un plan para organizar otra asociación charra y facturar internacionalmente. Desde abril de este año, semanas después de salir de la primera, se fundó la Asociación Internacional de Futbolistas—la AIF— para la cual Ortiz cobrara como secretario general. Lo bueno es que no había plan con maña. Al buen entendedor pocas palabras.
La historia universal está repleta de infamias de dirigentes gremiales. Los mineros británicos traicionados por dirigencias entreguistas en los años ochenta, los líderes de la CTM en México pactando topes salariales de miseria a espaldas de la clase obrera en asambleas a puerta cerrada, o los gremios portuarios entregados al poder político a cambio de una oficina alfombrada. Cuando un sindicato prefiere aplaudir las cadenas de sus agremiados antes que romper los candados del patrón, deja de ser una trinchera laboral y se transforma en un vulgar negocio de complicidad.
Decía con implacable precisión el escritor Dante Alighieri:
“Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en tiempos de una crisis moral”