El origen del Namasté

Si alguna vez has asistido a un gimnasio o estudio a practicar yoga, seguramente escuchaste al instructor pronunciar la palabra NAMASTÉ pero ¿Cuál es su significado? ¿De dónde proviene? ¿Por qué la repiten al inicio y final de cada sesión de yoga? Llegó el momento de resolver tu duda.
Namasté es una palabra proveniente de la lengua clásica en India (sánscrito), cuenta con aproximadamente 3,500 años de antigüedad. Nace de dos raíces, la primera NAMAS que se traduce como “me inclino”, mientras que la segunda TE, de la segunda persona del singular se traduce “ante ti”. Etimológicamente hablando se podría decir que su significado es: ME INCLINO ANTE TI, haciendo referencia a la esencia que habita en cada uno.
Este saludo va acompañado de una posición simbólica con las manos al cual llamamos Anjali Mudra  consiste en juntar las palmas de las manos delante del pecho, a la altura del chakra corazón o bien frente a la cabeza, a nivel del tercer ojo; además de una ligera reverencia manteniendo los ojos cerrados como muestra del profundo respeto que tenemos a la disciplina.
También se emplea al comienzo y término de cada sesión de yoga como representación de la divinidad que vive dentro de cada uno a nivel mental-corporal-espiritual transmitiendo reconocimiento de un alma hacia otra.
Te presento el mantra que engloba la intención del Namasté: Honro el espacio en ti donde se encuentra el universo entero, honro el espacio en ti que es amor, luz, paz y alegría, cuando estas en ese lugar en ti y yo estoy en ese lugar en mí, somos uno.
Recuerda que todos somos vibración, somos energía, somos uno, yo soy tú y tú eres yo. ¡NAMASTÉ!
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