Aunado a esa situación y a ocho días del cierre de registros, se habla de algunas posibles bajas al interior del club camotero; se dice que el ‘Memomandante’ Guillermo Martínez estaría cerca de llegar a la máquina de Cruz Azul y que el ‘Poteyo’ Martin Barragán estaría por emigrar a la liga de expansión con el equipo de Morelia.
En lo personal me da la impresión que estos últimos movimientos serían un despropósito pues sería ya muy difícil cubrir esos huecos ya estando en la jornada 6 ó 7.
Se contrató de manera gratuita a un argentino proveniente del Vasco da Gama de 32 años de nombre Gabriel Carabajal, donde hasta los aficionados del club brasileño dieron gracias a Dios de su partida.
Otro que estaría por estampar su firma sería el ex camotero Cristian Tabó ante la problemática que tiene Cruz Azul por el cupo de extranjeros.
Se dice que a Tabó finalmente lo convencieron de venir ante la imposibilidad casi segura de ver acción con la máquina cementera.
Se viene otra jornada doble donde la franja del cada día más firme ‘Tirano’ Arce estará visitando a su hermano Mazatlán que, a decir verdad, ha mostrado mucha mejoría conforme al torneo anterior y arranca el encuentro el día martes como favorito.
Una derrota más sería la cuarta en cinco partidos para la franja y para Arce, lo cual lo pondría en la picota en una condición normal, aunque ya sabemos que en el Puebla todo lo que parece no es y viceversa.
Trascendió que ya hablaron con Damián ‘Ruso’ Zamogilny y que sería por el que los directivos camoteros estarían interesados aunque aún no se sabe si el argentino tomaría el reto sabiendo toda la ‘porquería’ que rodea al club.
Asquerosos.
Por cierto que durante el pasado partido en el Cuauhtémoc donde los de la Angelópolis cayeron dos goles por uno frente a la escuadra de San Luis, el grito de ‘fuera Arce’, ‘fuera Arce’, fue más constante de la poca, poquísima afición que se dio cita en el estadio dos veces mundialista, por lo que el Sr. Ro(b)a y los 40 ladrones junto con las ‘madams’ decidieron poner la música del estadio a todo volumen para acallar a los que ellos llaman ‘revoltosos’; sin embargo, algunos aficionados se mantuvieron firmes en su demanda y una vez que se venció el tiempo de la música y ya no había manera de callarlos, les mandaron a los guardias privados que contrata la pseudo directiva para someter a los que aún mantenían el grito con su demanda.