El campeonato mundial de Fórmula 1 ha quedado reducido a una sola carrera. Solo 55 vueltas mas por recorrer en Abu Dabi en las que Max Verstappen y Lewis Hamilton definirán quien es el campeón.
Hablar de merecimientos cuando ambos pilotos llegan empatados en puntos sería entrar en una discusión sin final, por lo que limitaré mi comentario en este sentido a decir que el campeón será quien lo haga mejor la última carrera del año. Lewis y Max nos han regalado un año para guardar en la historia de la Fórmula 1 y que merece resolverse con una última batalla que igualmente quede para el recuerdo. Y me refiero a una batalla limpia.
Todo lo ocurrido en el circuito de Jedahh en Arabia Saudita, entre incidentes, sanciones y decisiones polémicas, le añaden máxima atención a la definición del campeonato. Será una carrera en pista pero también un juego mental que se puso en marcha desde las declaraciones finales de la última carrera, en donde ninguno de los dos protagonistas se considera responsable de los incidentes del domingo pasado.
Lo mejor que le puede ocurrir a este campeonato histórico es que la definición del campeón se dé de manera limpia en la pista y que no quede en el poder de decisión de los comisarios para resolverse en el escritorio mediante la repartición de penalizaciones.
Aunque por lo visto en la temporada entre ambos pilotos en la pista, pensar que todo quede en manos de los comisarios no es una opción descabellada. Con 369.5 puntos para cada uno, todo se reduce a que el piloto campeón será el que termine por delante del otro. Max, sin embargo, tiene una ligera ventaja que le otorga el número de victorias conseguidas en la temporada, recordando que ese es el primer criterio de desempate. Ese criterio hoy favorece al piloto de Red Bull con marcador de 9 – 8 sobre el de Mercedes.
En condiciones normales es difícil pensar que los dos pilotos se puedan ir sin puntos, pero no lo es tanto si pensamos que estando tan cerca los dos pilotos en pista como lo estuvieron en Abu Dabi, entonces cualquier cosa puede ocurrir. Esa ligera ventaja que tiene Max, digamos que le da la posibilidad de ir al límite en cada acción con Hamilton, mientras que el inglés tendrá que reservar el riesgo en cada maniobra pues en caso de un contacto el ganón será el holandés.
Es inevitable pensar en aquellas temporadas de 1989 y 1990 en las que Prost y Senna definieron los campeonatos mundiales con accidentes de por medio. Las dos ocurrieron en Japón y aunque no llegaban empatados, ni era la última carrera de la temporada, si era la última opción que se jugaban si ninguno de los dos sumaba puntos. En 89 la descalificación de Senna luego del contacto en la chicana antes de entrar a la recta significó el tercer título mundial para el francés. 32 años después seguimos sin ponernos de acuerdo en quién fue el responsable de la maniobra en la que al final el brasileño llevó la peor parte por la descalificación. Una descalificación que ni siquiera se dio por el incidente sino por cortar camino por la zona de escape cuando se reincorporó a la pista. Una decisión que dejó en claro que Prost tenia vara alta en los mandos de la FIA que pertenecían al también francés Jean-Marie Balestre. Para la temporada 1990 el brasileño se la cobró en la primera curva del circuito de Susuka al dejar ir su McLaren sobre el Ferrari de Prost. Ambos se fueron sin puntos y a falta de una carrera, Senna tenía una ventaja de 12 puntos que eran inalcanzables para Prost de acuerdo con el sistema de puntuación de aquel entonces. Tiempo después Senna reconoció su intencionalidad en la maniobra, pero para entonces ya era dueño de ese campeonato mundial.
Michael Schumacher también apostó por ir al contacto contra su rival por el campeonato en dos ocasiones en las que el mundial se definía en la última carrera. La primera de ellas en 1994 cuando en el circuito callejero de Adelaide en Australia, Schumi llegó con solo un punto de ventaja de Damon Hill. El británico era el obligado a terminar por delante mientras que el alemán tenía la ventaja de un doble cero. Un error del piloto de Benetton lo mandó contra la barda en la que dañó su suspensión trasera. Al reincorporarse a la pista quedó descompuesto con el auto y Damon Hill intentó ir por el único espacio de forma precipitada sin saber que el auto de Schumacher estaba dañado. Con el contacto ambos quedaron fuera y fue así como el legendario Michael Schumacher consiguió su primera corona en Fórmula 1.
En 1997 cuando Schumacher ya corría para Ferrari, intentó la misma maniobra en contra de Jaques Villeneuve en la última carrera del año en Jerez de la Frontera. Sin embargo, la maniobra evidenció una acción totalmente antideportiva en la que además llevó la peor parte siendo él, el único que abandonó la carrera. Un tercer lugar para el hijo del también legendario Gilles Villeneuve lo llevó a conseguir su único campeonato en la máxima categoría. Schumacher además fue descalificado de toda la temporada perdiendo todos los puntos.
No es el escenario que esta gran temporada 2021 merece ver en el Gran Premio de Abu Dabi para definir a su campeón, sin embargo con la ardiente rivalidad entre Max y Lewis la posibilidad de una definición así esta latente.
Como antecedente histórico, esta será la segunda ocasión en que dos pilotos lleguen igualados en puntos a la ultima carrera de la temporada. La única ocasión en que esto pasó anteriormente fue en 1974, cuando Emerson Fittipaldi y Clay Regazzoni llegaron igualados con 52 puntos. Al final, el brasileño resultó campeón al llegar a 55 puntos.
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