
Gracias al fútbol revivimos la magia de creer que todo es posible, así como en la cancha también en la vida misma. Los sueños se pueden alcanzar, si te atreves a imaginarlos. Todo gran triunfo comienza con un gran anhelo y es seguido por constancia, pasión y mucha fe.
Y al hablar de fe no me refiero a una intervención divina, sino a creer que el sueño puede ser real, al tener paciencia, pero sobre todo mucho compromiso para enfocarte en el trabajo del día a día. A creer en ti de manera individual, pero sobre todo a creer en la institución y en su proyecto, a confiar en tu equipo y ha sincronizar cada uno de los esfuerzos correspondientes, dándolo todo no solo en partidos, sino durante entrenamientos y fuera de ellos.
Un campeonato no se gana en una final, se gana desde el día uno de pretemporada, desde el tipo de pensamientos con los que elijo entrenar, se gana con el tipo de objetivos que nos plantamos, un campeonato se gana un día a la vez.
Y es que muchos esperamos los resultados de la noche a la mañana, “me estoy esforzando mucho y no logro alcanzar la meta”, “lo he intentado bastantes veces pero ni así se dan los resultados”. Y quizá no hemos intentado de la manera adecuada, o quizá no hemos intentado lo suficiente.
La perseverancia sin duda esta dentro de la fórmula del éxito, no hay quien haya tocado la cima sin experimentar fracasos, y es en este punto donde la verdadera prueba se manifiesta, solo quien aprende a sobrellevar adecuadamente las decepciones logra salir avante.
Y no es la excepción, donde canteranos tuvieron la paciencia suficiente, para seguir firmes en lograr este sueño, y lograr un campeonato portando los colores de su academia. Más de uno que estuvo dentro de la cancha o en banca son canteranos que crecieron representando al equipo rojinegro, algunos vivieron momentos de desesperanza, cuando el factor edad jugaba en su contra, cuando se sentían listos para debutar pero aun no lograban conseguir esa oportunidad, otros vivieron frustración cuando tenían que irse a préstamo a representar otros colores, y seguir en el intento de alcanzar su sueño personal, comprometidos con el esfuerzo y con el futbol.
Son muchas las historias que hoy logran levantar la copa después de 70 años sin conocer el triunfo.
Sin duda Atlas es reconocido por ser una de las mejores canteras de México, formando jugadores de nivel de selección, sin embargo, no lograban colocar la cereza a este enorme pastel que se ha estado cocinando durante años.
Y hoy lo lograron sin duda este es un momento para conmemorar, para confiar en el proyecto y sobre todo para celebrar a lado de la afición más fiel del futbol mexicano.
Felicidades por este gran logro.