Mbappé lidera una tímida reconciliación

4 1. Mbappé Lidera Una Tímida Reconciliación

El Real Madrid encontró con un éxito moderado ante el Rayo Vallecano la noche tranquila que necesitaba. Después de días de dudas y ruido, disfrutó en la primera parte, en la que le bastaron dos minutos para desmontar al equipo de Beñat (4-1) y convertir al Bernabéu en un lugar mucho más amable: marcaron Mbappé, Carreras y Bellingham y Vinícius cambió los pitos por aplausos antes de que los hombres de Mourinho recuperaran la desidia, los silbidos y de nuevo la calma con el tanto final del francés.

El eco de los silbidos frente al Inter estaba todavía muy cercano. La victoria frente al conjunto italiano (2-1) el pasado martes en el estreno de la Liga de Campeones dejó un mal sabor de boca entre las filas madridistas, que soportaron una sinfonía de aire que dio continuidad a la derrota la pasada jornada frente al Betis. Vinícius fue uno de los principales focos del incendio y todos necesitaban un día tranquilo en la oficina.

Lo buscaron con ahínco, pero solo dieron con la tecla al inicio y al final y porque ayudó la mala primera parte del Rayo Vallecano y la desafortunada actuación de Lejeune. El central francés salió en las fotos de los dos primeros goles y el Real Madrid no lo desaprovechó. Y es que el Rayo quizá confundió valentía con algo de temeridad.

Beñat mandó a su equipo muy arriba desde el primer minuto, decidido a perseguir al cuadro blanco hasta su propia área. La intención tenía sentido; el riesgo también era evidente. Dejó metros a la espalda, justo el paisaje que más agradece un equipo lleno de futbolistas nacidos para correr.

Entre ellos apareció Diomande, la gran novedad de Mourinho. Cinco partidos oficiales después, los 125 millones de euros entraron por primera vez en un once. Cayeron Güler y Brahim y el joven extremo se instaló junto a la cal, con Dumfries a su espalda.

Apenas entró en juego. Dejó algún detalle para adivinar que pinta bien. El Real Madrid miró mucho más hacia Vinícius, quizá consciente de que el brasileño necesitaba reconciliarse con el estadio que le señaló.

Durante un cuarto de hora, el plan del Rayo sobrevivió. Presionó, merodeó algún robo peligroso y Tsitaishvili incluso obligó a Courtois a intervenir con un disparo tímido después de superar a Carreras. Fue casi todo, salvo otro intento al final del acto inicial de Pedro Díaz que obligó al belga a emplearse a fondo. Después apareció Lejeune y el partido cambió de dueño en 120 segundos.Carreras, titular en esta ocasión por delante de Cucurella, atacó el vértice del área como un extremo. Lejeune llegó tarde, puso la pierna y lo derribó. Penalti claro. Mbappé engañó a Audero y dejó atrás el recuerdo de su fallo en La Cartuja frente al Betis.Lejeune todavía guardaba otro regalo. Apenas dos minutos después equivocó un pase hacia su portero. Vinícius, mucho más comprometido esta temporada con la presión, recogió el error y encontró a Carreras. El lateral tiró una pared con Mbappé y marcó el segundo. En dos minutos, el Rayo había pasado de discutir el partido a perderlo casi por completo.Al Real Madrid le quedaba entonces una tarde entera para decidir qué quería hacer. Podía administrar la ventaja o buscar una goleada. Eligió intentar lo segundo. Había cuentas pendientes con el Bernabéu y era una tarde para cerrar heridas.Terminaron de curarlas entre Carreras y Vinícius. El brasileño recibió un pase del lateral, salió disparado por la izquierda y puso el balón en el corazón del área, donde apareció Bellingham desde atrás para sentenciar. El Bernabéu respondió con el “Hey Jude”, después coreó el nombre de Vinícius y cambió los pitos por una fiesta que pudo alargar Mbappé con un disparo al palo. Tras las inquietudes del Betis y del Inter, el Real Madrid había necesitado poco más de media hora para recuperar la sonrisa.Sin embargo, los segundos 45 minutos convirtieron la buena primera parte blanca en un espejismo. Aparecieron de nuevo las dudas, el mal juego y una desidia que solo rompió Güler cuando apareció al final. Y además, Camello marcó el tanto del Rayo después de aprovechar un error que fabricaron entre Camavinga y Vinícius. Con media hora por delante, y con Courtois de nuevo achicando agua con grandes intervenciones a dos intentos de Tsiaishvili, volvieron los silbidos al Bernabéu.Al final la sangre no llegó al marcador. Fue la mejor noticia para el equipo de Mourinho, que pasó del aplauso y la reconciliación a escuchar de nuevo algunos silbidos. Güler los mitigó con su zurda y con un cabezazo de Dumfries que salvó Audero con un paradón. Pero poco más salvo el tanto final de Mbappé, al contragolpe y con un buen disparo cruzado.El tanto del francés termino de calmar los ánimos. Maquillo la reconciliación que pasó por varias fases: del aplauso, a los pitos y al perdón aparentemente definitivo con aplausos a Vinícius cuando fue sustituido por Cucurella. La relación del Real Madrid con el Bernabéu esta temporada es como una montaña rusa, igual que su fútbol. Gana casi siempre, pero no enamora. Todavía es pronto para ver la reconstrucción de Mourinho, pero la paciencia del Bernabéu tiene la mecha muy corta. – Ficha técnica: 4 – Real Madrid: Courtois; Dumfries, Rüdiger, Konaté, Carreras; Valverde (Camavinga, min. 46), Bernardo Silva (Tchouaméni, min. 69); Diomande (Güler, min. 72), Bellingham, Vinícius (Cucurella, min. 89); y Mbappé. 1 – Rayo Vallecano: Audero; Ratiu, Lejeune, Pathé Ciss, Pedrosa; Unai López (Sadick, min. 75), Gnangoro (Valentín, min. 67); Tsitaishvili, Pedro Díaz (Belaid, min. 67), Álvaro García; y Camello (Alemao, min. 75). Goles: 1-0, min. 14: Mbappé, de penalti; 2-0, min. 16: Carreras; 3-0, min. 34: Bellingham; 3-1, min. 51: Camello; 4-1, min. 90: Mbappé. Árbitro: Víctor García Verdura (Comité Catalán). Mostró tarjeta amarilla a Pathé Ciss (76).Incidencias: partido correspondiente a la quinta jornada de LaLiga EA Sports disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante unos 75.000 espectadores. durante la semifinal del mundial de baloncesto de Berlín.

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