
El conjunto poblano conquistó un extraordinario título bajo la dirección de Tony Castaño, con una plantilla de jugadores que dejó huella en la historia de la Liga Mexicana de Béisbol.
Los Pericos de Puebla escribieron una de las páginas más memorables de su historia en 1963, cuando conquistaron un campeonato que llenó de alegría a la afición poblana y quedó registrado como uno de los grandes logros de la novena emplumada.
Bajo la dirección del mánager cubano Tony Castaño, conocido como “El Cubano Blanco”, el equipo poblano cerró la temporada con un récord de 80 victorias y 52 derrotas, una campaña que les permitió alcanzar la gloria en el béisbol mexicano.
El campeonato se celebró en el estadio Ignacio Zaragoza, escenario que fue testigo de la fiesta deportiva que representó aquel histórico triunfo para la ciudad de Puebla.
Una plantilla de grandes figuras
Aquel equipo contó con jugadores que destacaron por sus estadísticas y trayectoria dentro de la Liga Mexicana de Béisbol. Entre los elementos más sobresalientes se encontraban:
Mánager: Tony Castaño, con 80 triunfos y 52 derrotas.
Receptor: Rudy Sandoval, con un promedio de bateo de .322.
Primera base: Ronnie Camacho, quien registró 39 jonrones y lideró la liga en carreras producidas, con 108.
Segunda base: Moi Camacho, con 29 cuadrangulares, 105 carreras impulsadas y un promedio de .299. Fue reconocido como el mejor segunda base en los primeros 100 años de la Liga Mexicana de Béisbol.
Tercera base: José Z acatillo Guerrero, con un promedio de .304, considerado uno de los mejores mánagers en la historia de la liga.
Shortstop: Jorge Fitch, con un promedio de .316, reconocido como uno de los mejores paradores en corto de la década de 1960.
Jardinero izquierdo: Ángel “Cuco” Toledo, con .337 de promedio.
Jardinero central: Pedro Cardenal, con .303.
Jardinero derecho: Alejandro Cañitas Moreno, con .330.
Utility: Óscar Rodríguez, quien registró 17 jonrones y un promedio de .342.
Un cuerpo de lanzadores destacado
El pitcheo también fue fundamental para la conquista del campeonato. Miguel Sotelo encabezó la rotación con 24 juegos ganados, ocho perdidos y una efectividad de 2.85.
Además, Sotelo acumuló 208 ponches, cifra que lo colocó como líder de la liga en ese departamento, de acuerdo con los registros históricos compartidos.
El cuerpo de lanzadores también estuvo integrado por Dan Bankhead, Mauro Ruiz, Jiqui Moreno, Juan Suby y Florentino Rivera.

Al frente del equipo, Tony Castaño contó con el respaldo del coach Bernardo López, quien aparece en los registros históricos junto a jugadores como Mauro Ruiz y Ronnie Camacho, protagonistas de actuaciones destacadas durante aquella temporada.
Un campeonato que permanece en la memoria
El título de 1963 representó mucho más que una victoria deportiva. Fue una celebración para Puebla y su afición, que disfrutó de un equipo competitivo, integrado por peloteros de gran calidad y dirigido por una figura como Tony Castaño.
A más de seis décadas de distancia, aquella conquista continúa formando parte de la historia de los Pericos y del legado del béisbol en Puebla.
