No seguir avanzando en un torneo, ser eliminados y expresar satisfacción de lo logrado, es un síntoma adecuado o inadecuado en el alto rendimiento.
Partiendo de la frase “todo depende del cristal por el cual se mira”, nada es correcto o incorrecto. Se vale sentir satisfacción aún cuando no se alcanza el objetivo planteado, sí y solo sí durante el presente torneo se realizaron evaluaciones constantes donde se analizó más el proceso que el resultado.
Si bien todos buscamos ser el mejor y quedar campeones, la clave esta en el trabajo constante, en el proceso, en realmente estar comprometido y tomar acción. Cuando entras a una cancha y a pesar de un mal resultado, sales con la cara en alto, satisfecho de tu desenvolvimiento, algo se está haciendo bien.
No es conformismo, es reconocer que quizá en ese partido el rival fue superior, que se entregó todo y se intentó. Cuando la evaluación del trabajo se realiza jornada a jornada y el enfoque está en reconocer las mejoras del equipo con independencia de los resultados, se crea un clima motivacional adecuado y sobre todo compromiso y satisfacción.
En dado caso que las mejoras no sean las esperadas, se estructura un plan de acción y compromiso para la semana inmediata y eso despierta al jugador a involucrarse con su tarea a través de acciones concretas.
Pero cuando la evaluación se determina únicamente con el resultado, muchas veces no se realizan los ajustes necesarios. Porque pueden ganar
partidos consecutivos y no necesariamente estar cumpliendo con la esencia que busca mantener el equipo, y tarde o temprano eso se verá reflejado en el resultado. O a la inversa cuando los resultados no se han conseguido, puede perder la motivación asociándolo con un mal rendimiento, cuando no necesariamente es así.
Suena sencillo y lógico, pero en muchas ocasiones no se cumplen estos parámetros de evaluación y es cuando podemos llegar a caer en una actitud conformista, creyendo que avanzar fue suficiente, cuando en realidad se tenía para hacer algo más.
¿Cómo estás evaluando a tu equipo por resultados o por proceso?