Desde hace un tiempo la liga de fútbol profesional mexicana compite sin competir, podrá sonar raro, pero técnicamente eso pasa, y es que después de haber quitado el ascenso y descenso, la liga se ha vuelto un tanto mediocre y a veces sin chiste, partidos sumamente aburridos, mala calidad en varios planteles, poco interés de aficionados en asistir a los estadios, entre otras cosas.
El ascenso y descenso te daba, además de espectáculo al ver a equipos luchar por no irse a la categoría inferior y equipos de esa categoría dar el máximo por buscar un lugar entre los 18 equipos de la liga, un motivo verdadero de competencia.
Sin estos factores que existen en cualquier otra liga de fútbol profesional, algunos directivos simplemente no tienen el interés en buscar éxitos deportivos, prueba de ello son los Xolos de Tijuana que desde hace años se han vuelto un equipo del montón, último en la porcentual, pero sin el riesgo de perder la categoría.
Urge que regrese al ascenso y descenso, deportivamente es lo correcto y de no suceder lo veremos reflejado en un futuro no muy lejano en la calidad de nuestro balompié.